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Leishmania: ¿qué debo saber? mitos y realidades

La leishmaniosis NO es igual a muerte

Es cierto que la leishmaniosis resulta una enfermedad grave y dependerá mucho del paciente, órganos afectados, si tiene otras enfermedades, momento en que se detecte, reacción al tratamiento e incluso raza. Pero si tu perro o gato padece leishmaniosis NO ES EL FIN.

¿Qué es la leishmaniosis?

Se trata de una enfermedad parasitaria transmitida por un «mosquito» llamado Phlebotomus.

¿Verdad o mentira?

  • Se trata de una enfermedad que solo afecta a perros: FALSO, también puede afectar a gatos y otras especies. Incluyendo humanos.
  • Mi peludo es leishmania positivo y no hay nada que hacer: «FALSO», pero lo ponemos entre comillas porque dependerá del CASO INDIVIDUALIZADO del paciente.
  • Yo ya he vacunado a mi perro así que está protegido: FALSO, la vacuna es un método más para proteger de la ENFERMEDAD a tu perro, pero EN NINGÚN CASO estará protegido de infectarse, tendrás que complementar con collar o pipeta SIEMPRE. La vacuna actúa como protección frente a ENFERMEDAD, pero vacunado podrá infectarse de leishmania. Pregunta a tu veterinario.
  • La leishmania solo afecta a perros grandes: FALSO, puede afectar a perros de cualquier tamaño, igual que puede afectar a gatos y otras especies, como humanos.
  • «Mi perro está siempre en casa así que no está en riesgo»: FALSO, los Phlebotomus también pueden entrar en casa. Es cierto que tendrá menos riesgo que un perro que vive en el jardín, pero no está exento del problema.

Cosas que tienes que saber:

  • La leishmaniosis la transmite un «mosquito» llamado Phlebotomus por lo tanto, siempre que haya riesgo de mosquitos (temperaturas altas y humedad) tu peludo; perro o gato estará expuesto a contraerla.
  • Las hembras gestantes y lactantes transmitirán la enfermedad a los cachorros.
  • Se cree que puede haber transmisión venérea.
  • La leishmaniosis no «se pega» de un animal a otro si no hay un mosquito de por medio excepto en el caso del punto anterior. Generalmente se necesita que un Phlebotomus pique a un perro infectado y después pique a otro para transmitir la enfermedad.
  • La leishmaniosis puede dar signos y síntomas de muchas clases: dermatológicos, renales, ortopédicos, digestivos…hoy en día se siguen descubriendo síntomas que antes no se relacionaban con la leishmania.
  • Se trata de una enfermedad que no se cura, raramente negativizan y aun así, hay que hacer controles.
  • El tratamiento suele ser de por vida y los seguimientos del paciente también.

Si tu perro o gato tiene leishmaniosis:

  • Si crees que puede tener esta enfermedad acude al veterinario, él considerará  lo que tiene que hacer.
  • Independientemente de que tenga tratamiento, podrá REINFECTARSE, por lo que es IMPRESCINDIBLE seguirlo protegiendo.
  • Si tu perro o gato tiene leishmania y no está tratado ni protegido es un RESERVORIO de leishmania y estamos poniendo en riesgo más animales y personas.
  • NO DEJES DE TRATARLE  a no ser que tu veterinario lo indique así, un perro sin tratamiento recaerá y podrá suponer graves consecuencias.
  • HAZ LOS CONTROLES de orina y sangre que te indique el veterinario, una vez que ha dado positivo habrá que estar en guardia.

¿Cómo lo protejo?

Dependiendo del riesgo habrá unos protocolos u otros. En nuestro Centro somos partidarios de PROTOCOLOS INDIVIDUALIZADOS.

  • Asegúrate de que la desparasitación externa que utilizas cubre mosquito. Infórmate también de cuánto dura y cuándo tienes que repetir.
  • Si tu animal es de alto riesgo utiliza más de una protección.
  • Infórmate sobre la vacuna en tu veterinario.
  • Pon especial atención cuando llega la primavera y el verano, también si viajas a otras zonas con clima diferente.
  • Evita zonas húmedas.
  • Evita humedad en tu jardín: acúmulos de hojas húmedas.
  • Los momentos más peligrosos son en el ocaso, ya que es cuando más mosquitos hay.