¿Dolor o enfermedad?

Actualmente en veterinaria se considera al dolor crónico una enfermedad, por lo que debemos tratarlo como tal.

Por suerte o por desgracia nuestros amigos peludos son expertos muchas veces en encubrir el dolor. En ocasiones esto hace que no nos demos cuenta de que lo tienen hasta que está muy avanzado o es muy intenso. Señales como posturas diferentes, no querer salir al paseo, no subir a sitios o incluso agresividad…pueden estar indicando que nuestro amigo sufre dolor.

Cuanto más dejemos que progrese ese dolor, más se intensificará y más difícil será tratarlo y rescatarlo.

Afortunadamente cada vez tenemos más «armas» para diagnosticar y tratar el dolor en veterinaria. Existen diferentes técnicas y tratamientos que dependerán exclusivamente de cada individuo. Por eso una consulta previa para evaluar la intensidad de dolor y los puntos de dolor será de vital importancia para que el tratamiento funcione o no funcione.

¿Le ponemos un analgésico y ya está? Rotundamente no, cada analgésico tiene sus puntos de acción, sus limitaciones y sus efectos secundarios. La terapia perfectamente exitosa para un paciente puede resultar un fracaso absoluto para otro. Así mismo, el tratamiento de los primeros días puede variar mucho con lo que se debe de hacer los días siguientes o como tratamiento a largo plazo.

En nuestro Centro nos cuidamos de estudiar concienzudamente a cada paciente y cada caso para poder ayudaros de la mejor manera posible.

¿Crees que tu peludo tiene dolor? Llámanos y cuéntanos.