¿Dolor o enfermedad?

Actualmente en veterinaria se considera al dolor crónico una enfermedad, por lo que debemos tratarlo como tal.

Por suerte o por desgracia nuestros amigos peludos son expertos muchas veces en encubrir el dolor. En ocasiones esto hace que no nos demos cuenta de que lo tienen hasta que está muy avanzado o es muy intenso. Señales como posturas diferentes, no querer salir al paseo, no subir a sitios o incluso agresividad…pueden estar indicando que nuestro amigo sufre dolor.

Cuanto más dejemos que progrese ese dolor, más se intensificará y más difícil será tratarlo y rescatarlo.

Afortunadamente cada vez tenemos más «armas» para diagnosticar y tratar el dolor en veterinaria. Existen diferentes técnicas y tratamientos que dependerán exclusivamente de cada individuo. Por eso una consulta previa para evaluar la intensidad de dolor y los puntos de dolor será de vital importancia para que el tratamiento funcione o no funcione.

¿Le ponemos un analgésico y ya está? Rotundamente no, cada analgésico tiene sus puntos de acción, sus limitaciones y sus efectos secundarios. La terapia perfectamente exitosa para un paciente puede resultar un fracaso absoluto para otro. Así mismo, el tratamiento de los primeros días puede variar mucho con lo que se debe de hacer los días siguientes o como tratamiento a largo plazo.

En nuestro Centro nos cuidamos de estudiar concienzudamente a cada paciente y cada caso para poder ayudaros de la mejor manera posible.

¿Crees que tu peludo tiene dolor? Llámanos y cuéntanos.

¿Cómo hacemos las anestesias generales?

Una anestesia general implica unos cambios en el organismo del paciente, para que esto no desencadene un problema, lo controlamos todo desde antes de empezar. Por ello, nos lo tomamos muy enserio y realizamos un protocolo anestésico multimodal (anestesia equilibrada) individual para conseguir la mejor anestesia posible con los menores efectos secundarios posibles.

¿Cómo lo conseguimos?

Consulta preanestésica:

Por protocolo, nunca citamos a un animal para quirófano a no ser que venga remitido por un compañero veterinario y por lo tanto tengamos datos fiables suficientes. Para nosotros es muy importante conocer el estado de salud de nuestro paciente y sus antecedentes.

Chequeo preanestésico:

SIEMPRE será recomendable hacer pruebas previas a una anestesia general. Estas pruebas variarán dependiendo del paciente, pero al menos una analítica sanguínea básica y radiografías torácicas serán vitales para tener datos de cómo está nuestro peludo.

¿Por qué?

Porque no todos los pacientes son iguales y no todos los fármacos sientan igual. Cuanta más información tengamos, mejor y más garantías para que todo salga bien.

Llegamos a la anestesia…¿en qué consiste?

AYUNO: Todos los pacientes vendrán con un ayuno previo para evitar que haya regurgitación o neumonía por aspiración. Una vez cumplido esto, empezamos a anestesiar.

TRANQUILIDAD: Siempre os decimos que cuanto más tranquilos vengan nuestros peludos, más suave irá la anestesia.

=> Premedicación para tranquilización:

Es la primera de nuestras fases. En ella, aplicamos unos fármacos para que empiece la relajación. Estos fármacos ya han sido previamente elegidos y calculados exclusivamente para ese animal por nuestros veterinarios.

En esta fase, se coloca un catéter intravenoso para poder administrar fármacos y poder tener un acceso rápido a la vena del paciente.

=> Inducción:

En esta fase, profundizamos un poquito más esa tranquilización con otros fármacos para conseguir una pérdida de consciencia total y poder intubar. Una vez más, estos fármacos estarán previamente elegidos y calculados individualmente.

=> Mantenimiento y monitorización:

Nuestro paciente se mantiene conectado a una máquina que introduce oxígeno y un gas anestésico constantemente. Así mismo, sus constantes vitales se reflejan en todo momento en un monitor multiparamétrico y son comprobados por nuestro personal.

=> Recuperación:

Por último, despertamos a tu peludo siempre vigilado, manteniendo temperatura y constatando que todo está bien y que va eliminando la anestesia de manera adecuada.

Todo esto estará constatado en todo momento por al menos dos personas que vigilan que todo esté bien.

¿Qué debo saber sobre la procesionaria del pino?

El contacto de un animal con la procesionaria del pino puede traer consecuencias fatales.

 

¿Qué es la procesionaria del pino?

Se trata de una oruga que generalmente se encuentra en pinos o cerca de ellos. Estas orugas poseen unos «pelillos» con toxinas en su interior que desencadenan reacciones de urticaria, irritación e incluso anafilaxia. En ciertas ocasiones estos «pelillos» pueden desprenderse y flotar por el aire.

¿Cómo evito que mi animal entre en contacto con ellas?

  • Por supuesto, evita zonas de pinos en primavera (o con la subida de las temperaturas).
  • Aleja su comedero, bebedero y zona de descanso de los pinos.
  • Si en algún momento las ves, aléjate de ellas. Tu perro o gato no debe entrar en contacto con ellas.

¿Qué hago si mi perro o gato las ha tocado?

Dependiendo de la zona de contacto lo problemas serán más o menos graves. Las zonas de mucosas como boca, ojos, nariz siempre serán más susceptibles.

  • Aleja a tu animal de la oruga, quítasela de la boca, pata…etc
  • Lava la zona que ha estado en contacto con tu animal con suero templado o en su defecto agua/agua templada.
  • JAMÁS frotes la zona que ha entrado en contacto, los pelillos son urticantes sobre todo cuando se rompen, si no frotamos la zona el daño será menor.
  • No dejes que tu animal se frote la zona afectada.
  • LLAMA/ACUDE a tu veterinario. Nunca dejes de contactar con él, porque cuanto más tiempo pase, PEORES serán las consecuencias.

Matices importantes:

  • Si tu animal ha chupado/comido la oruga, la inflamación, edema y necrosis que desencadena pueden producir amputaciones de parte de la lengua, asfixia, dificultad para comer y beber.

Este tipo de situaciones se consideran una urgencia y el TIEMPO corre en nuestra contra.

Artrosis en perros

Empiezan a bajar las temperaturas y con ellas aparecen o reagudizan ciertos síntomas de problemas como la artrosis.

¿Qué es la artrosis?

Se trata de una enfermedad crónica que produce la pérdida del cartílago articular que recubre y protege los extremos de los huesos.

Este proceso produce dolor articular, sobre todo al caminar. Está demostrado que el frío exacerba el problema, por lo que con la bajada de temperaturas podemos notar que nuestro canino empeora.

¿Cómo sé si mi perro padece este problema?

En algunos casos es muy evidente que vuestro peludo sufre dolor y lo sabéis reconocer. Sin embargo, cuando el problema está empezando es más difícil de reconocer. Generalmente empiezan con dolores leves que cuando se van alargando en el tiempo empeoran, este hecho hace que nuestro perro se vaya «acostumbrando» al dolor y lo vaya aguantando poco a poco, por lo que no nos daremos cuenta del problema.

Nosotros podemos notar que ya no juega tanto, está mas tranquilo, no le apetece salir a la calle tanto como antes…pero a veces pensamos que «ya es mayor». La realidad es que nuestro perro sufre dolor.

En estadíos muy avanzados les cuesta levantarse, caminan muy despacio con posturas «raras», no flexionan las extremidades como antes…

¿Qué perros la padecen?

Todos los perros de edad avanzada. Sí es cierto que los perros de raza grande son los que más sufren por tener que soportar más peso.

Todo paciente que haya sufrido o sufra un problema articular tendrá el problema más acentuado. Por ejemplo, un perro sometido a una cirugía de articulación o que presente displasia tendrá una artrosis más temprana y más severa.

¿Qué hago para evitarlo?

Se trata de un problema que no podemos evitar, pero sí podemos hacer cosas para que los síntomas sean menores o la manifestación del problema sea más leve.

  • Debemos evitar exceso de peso. Las articulaciones de un perro obeso estarán soportando más peso y por lo tanto más dolor.
  • Alimentación: una buena alimentación desde cachorro ayudará a un buen desarrollo y mejor estado general.
  • Condroprotectores: en algunos casos será aconsejable ciclos de condroprotectores en ciertos momentos, pero este hecho será a criterio del veterinario.
  • Estudio articular: si sospechamos que nuestro perro pueda tener algún problema articular como displasia, cuanto antes lo sepamos y lo tratemos mejor, porque más tardará en dar problemas.

¿Qué hago si mi perro tiene artrosis?

No está todo perdido y hay muchas cosas que hacer. El veterinario valorará el grado y estudiará los posibles tratamientos.

 

Nuestro perro no se merece un dolor crónico, hagamos todo lo posible por su bienestar.

 

 

Consejos veterinarios antes de comprar un perro

Os ayudamos a tener claro lo que conlleva tener un perro.

En primer lugar, antes de comprarlo os animamos a adoptarlo, no os arrepentiréis. Hay muchos perros de muchos tipos en muchos sitios esperando por ti, seguro que alguno cuadra con lo que quieres.

  • ¿Tengo o quiero dedicarle tiempo?

Deberás preguntarte si estás preparado para hacerte responsable de un perro. Necesitan tiempo para aprender y salir a la calle. Si te vas de viaje alguien deberá cuidarlo.

  • ¿Estás preparado y/o dispuesto a afrontarlo económicamente?

Un perro tiene varias necesidades que conllevan gastos de los que a veces no somos conscientes: gastos de comida, que os recomendamos que sea de calidad, gastos veterinarios (previstos como vacunas e imprevistos como accidentes o enfermedades), a veces gastos de adiestrador, seguros, peluquería o guardería…

  • Raza: ¿qué debo saber?

Debes intentar saberlo todo sobre la raza, para eso te recomendamos que hables con veterinarios y educadores. No todas las razas son iguales y no todas las personas pueden tener cualquier raza de perro.

Así mismo, hay ciertas razas predispuestas a ciertos problemas tanto congénitos como adquiridos, debes ser consciente de ello.

  • Estoy decidido y voy a comprarlo, ¿qué debo pedir?

Debes pedir garantías SIEMPRE. Infórmate del sitio donde vas a hacer la compra, informaros de si es un sitio legal o ilegal y cómo los tienen. Desgraciadamente existen muchas mafias que se aprovechan de este negocio.

PIDE SIEMPRE CONTRATO DE COMPRA, léelo detenidamente, firmalo y que te lo firmen. Es importante que tengas una garantía por escrito de libre de enfermedad.

Pide que te lo den al menos una vez desparasitado y con la primera vacuna puesta y firmada por un veterinario, de lo contrario no es válida.

Se pueden pedir garantías víricas y genéticas, aconsejamos que pidas ambas.

 

Por último, una vez que hayas adquirido el perro, os aconsejamos que acudáis a un veterinario de confianza para que corrobore que todo esté bien y os de los primeros consejos.

 

Mi perro ya es mayor, ¿Qué debo saber?

Desgraciadamente nuestros amigos leales se van haciendo mayores casi sin darnos cuenta.

¿A qué edad es mayor mi perro?

Empezamos a considerarlos geriátricos a partir de los 7/8 años de edad.

¿Qué debo tener en cuenta?

A partir de esta edad la probabilidad de desarrollar enfermedades asciende. Por ello es importante adelantarse a los problemas antes de que lleguen o de que sea demasiado tarde.

Habitualmente atribuimos ciertas cosas a que nuestro perro «ya es mayor» y no tiene por qué ser así.

Ejemplos que escuchamos en consulta:

  • «Está cojo pero es que ya es mayor»
  • «Le huele la boca pero es que ya es mayor»
  • «Tiene un bulto pero es que ya es mayor»
  • «Se hace pis en casa, pero es que ya es mayor»
  • «No ve, pero ya es mayor»

El hecho de que nuestro perro sea mayor no quiere decir que TENGA que estar cojo, vivir con bultos, olerle la boca…etc, son cosas que hay que tener en cuenta, investigar e intentar solucionar o mejorar.

¿Cómo debo actuar?

Por todo ello, recomendamos hacer chequeos geriátricos anuales a partir de los 7/8 años de edad.

¿Qué enfermedades son comunes?

  • Enfermedad renal
  • Artrosis
  • Enfermedades cardiacas
  • Enfermedad periodontal
  • Posibles tumores
  • Enfermedades hepáticas
  • Discoespondilosis
  • Cataratas
  • Hiperplasia prostática benigna

¿Cuáles son las pruebas que debo hacerle?

En un primer momento una exploración física a fondo, analítica de sangre y orina así como radiografías de tórax.

¿Cuáles son los signos de alarma?

  • Beber y orinar mucho
  • Dificultad para orinar, defecar o ambas
  • Adelgazamiento progresivo
  • Cada vez se quiere mover menos
  • Anorexia
  • Apatía
  • Fatiga
  • Toses
  • Bultos: en cualquier sitio, deben ser estudiados

IMPORTANTE: El hecho de que nuestro perro no parezca enfermo no quiere decir que esté bien

 

Si nuestro perro es mayor no quiere decir que tengamos que resignarnos, dejar de hacer cosas con él o permitir que sufra dolor. Muchas veces no lo sabemos, pero ellos no están bien y de alguna forma nos lo dicen. Consultar los comportamientos raros en consulta, puede que sean importantes.

 

Protege sus almohadillas

Las altas temperaturas hacen que el asfalto pueda llegar a quemar, te damos unos consejos para evitar esta situación:

  • Prueba de la mano: pon el dorso de tu mano en el asfalto y déjala durante unos segundos; si quema no es recomendable que tu peludo salga a la calle.
  • No saques a tu peludo a pasear cuando haga mucho calor.
  • Mantén siempre a tu mejor amigo hidratado.
  • Evita hacer recorridos largos por zonas pedregosas, sobre todo si no está acostumbrado, el calor y la rugosidad harán daño a sus almohadillas.
  • Evita que tu perro de vueltas a la piscina mientras te estás bañando, se trata de una costumbre muy típica en ellos y es habitual que veamos lesiones debido a ello.
  • Mantén sus almohadillas limpias y cuidadas siempre.
  • Existen productos protectores de almohadillas, pregunta a tu veterinario.
  • Si vas a hacer un camino largo, mójale de vez en cuando las patas.

Si desgraciadamente tu amigo peludo se ha quemado o cortado la almohadilla, evita que se chupe, mantenlo en reposo y acude a tu veterinario.

Leishmania: ¿qué debo saber? mitos y realidades

La leishmaniosis NO es igual a muerte

Es cierto que la leishmaniosis resulta una enfermedad grave y dependerá mucho del paciente, órganos afectados, si tiene otras enfermedades, momento en que se detecte, reacción al tratamiento e incluso raza. Pero si tu perro o gato padece leishmaniosis NO ES EL FIN.

¿Qué es la leishmaniosis?

Se trata de una enfermedad parasitaria transmitida por un «mosquito» llamado Phlebotomus.

¿Verdad o mentira?

  • Se trata de una enfermedad que solo afecta a perros: FALSO, también puede afectar a gatos y otras especies. Incluyendo humanos.
  • Mi peludo es leishmania positivo y no hay nada que hacer: «FALSO», pero lo ponemos entre comillas porque dependerá del CASO INDIVIDUALIZADO del paciente.
  • Yo ya he vacunado a mi perro así que está protegido: FALSO, la vacuna es un método más para proteger de la ENFERMEDAD a tu perro, pero EN NINGÚN CASO estará protegido de infectarse, tendrás que complementar con collar o pipeta SIEMPRE. La vacuna actúa como protección frente a ENFERMEDAD, pero vacunado podrá infectarse de leishmania. Pregunta a tu veterinario.
  • La leishmania solo afecta a perros grandes: FALSO, puede afectar a perros de cualquier tamaño, igual que puede afectar a gatos y otras especies, como humanos.
  • «Mi perro está siempre en casa así que no está en riesgo»: FALSO, los Phlebotomus también pueden entrar en casa. Es cierto que tendrá menos riesgo que un perro que vive en el jardín, pero no está exento del problema.

Cosas que tienes que saber:

  • La leishmaniosis la transmite un «mosquito» llamado Phlebotomus por lo tanto, siempre que haya riesgo de mosquitos (temperaturas altas y humedad) tu peludo; perro o gato estará expuesto a contraerla.
  • Las hembras gestantes y lactantes transmitirán la enfermedad a los cachorros.
  • Se cree que puede haber transmisión venérea.
  • La leishmaniosis no «se pega» de un animal a otro si no hay un mosquito de por medio excepto en el caso del punto anterior. Generalmente se necesita que un Phlebotomus pique a un perro infectado y después pique a otro para transmitir la enfermedad.
  • La leishmaniosis puede dar signos y síntomas de muchas clases: dermatológicos, renales, ortopédicos, digestivos…hoy en día se siguen descubriendo síntomas que antes no se relacionaban con la leishmania.
  • Se trata de una enfermedad que no se cura, raramente negativizan y aun así, hay que hacer controles.
  • El tratamiento suele ser de por vida y los seguimientos del paciente también.

Si tu perro o gato tiene leishmaniosis:

  • Si crees que puede tener esta enfermedad acude al veterinario, él considerará  lo que tiene que hacer.
  • Independientemente de que tenga tratamiento, podrá REINFECTARSE, por lo que es IMPRESCINDIBLE seguirlo protegiendo.
  • Si tu perro o gato tiene leishmania y no está tratado ni protegido es un RESERVORIO de leishmania y estamos poniendo en riesgo más animales y personas.
  • NO DEJES DE TRATARLE  a no ser que tu veterinario lo indique así, un perro sin tratamiento recaerá y podrá suponer graves consecuencias.
  • HAZ LOS CONTROLES de orina y sangre que te indique el veterinario, una vez que ha dado positivo habrá que estar en guardia.

¿Cómo lo protejo?

Dependiendo del riesgo habrá unos protocolos u otros. En nuestro Centro somos partidarios de PROTOCOLOS INDIVIDUALIZADOS.

  • Asegúrate de que la desparasitación externa que utilizas cubre mosquito. Infórmate también de cuánto dura y cuándo tienes que repetir.
  • Si tu animal es de alto riesgo utiliza más de una protección.
  • Infórmate sobre la vacuna en tu veterinario.
  • Pon especial atención cuando llega la primavera y el verano, también si viajas a otras zonas con clima diferente.
  • Evita zonas húmedas.
  • Evita humedad en tu jardín: acúmulos de hojas húmedas.
  • Los momentos más peligrosos son en el ocaso, ya que es cuando más mosquitos hay.

Golpe de calor en perros ¿Cómo lo evito? ¿cómo lo sé? ¿qué hago?

 

Un golpe de calor en nuestro amigo canino puede resultar MORTAL y se trata de una situación de urgencia.

¿Cómo lo evito?

  • No lo saques a horas de mucho calor; ni de paseo ni mucho menos a correr o jugar
  • Lleva siempre agua contigo
  • Jamás lo dejes cerrado en un espacio de mucho calor: coche, habitación, caseta cerrada…
  • Si tu perro vive fuera de casa, debe tener siempre agua y sombra disponible
  • Perros con mayor riesgo: braquicéfalos (Bulldog inglés y francés, Bóxer, Carlino) perros con problemas respiratorios y/o cardíacos, perros obesos.

¿Cómo sé que mi perro sufre un golpe de calor?

  • Su respiración será agitada: muy deprisa, jadeante y puede llegar a tener dificultad respiratoria
  • Presentará debilidad y a veces pérdida de equilibrio. Perderá la fuerza
  • Sus encías y conjuntivas pueden presentar un tono muy rojo e incluso azulado
  • Puede que presenten apatía y no quieran beber ni comer
  • Shock y desvanecimiento

¿Qué hago?

  • Llama a tu veterinario

Sin embargo, como primeras acciones:

  • Deberemos de bajar la temperatura de nuestro amigo, para ello debemos colocarlo en la sombra y mojar las almohadillas, si podemos mojarlas con alcohol la eficacia será mayor.
  • Mojar también ingles y axilas
  • En el viaje al veterinario será importante que el perro viaje sin calor. Por ejemplo, si lo metemos en el coche será importante que éste no esté muy caliente en el momento en que lo metamos en él.

El hecho de que hagamos todas estas cosas y el perro mejore no descarta la visita al veterinario, ya que las consecuencias de un golpe de calor pueden ser fatales y una evaluación completa es muy importante.